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HISTORIA DE LA GUARDIA URBANA DE BARCELONA |
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Antecedentes
A lo largo de más de ciento cincuenta años, la Guardia Urbana de Barcelona ha evolucionado con la ciudad. La configuración predominantemente rural de Cataluña en el Siglo XVIII hizo de las Escuadras de Cataluña la fuerza de policía adecuada a las necesidades de orden público de ese siglo. En muchas ciudades catalanas no había ningún otro cuerpo policial que el ejército. Barcelona presentaba características muy diferentes a las del resto de ciudades de Cataluña. La condición de capitalidad, el crecimiento demográfico y el puerto eran las más destacadas en la época. Aparecen en Barcelona los antecedentes modernos de la policía urbana y de seguridad. El 1573 Barcelona disponía de funcionarios especializados que vigilaban el cumplimiento de las normas de la policía urbana: los "Obreros", el "Mostaza", -persona encargada oficialmente del control de los pesos y medidas y de la buena calidad de los alimentos- y "el Administrador". La experiencia de Barcelona se extendió a otras poblaciones importantes catalanas. Por lo que se refiere a la policía de seguridad, en 1579 el Consejo de la ciudad de Barcelona aprobaba una propuesta de la Audiencia de dividir la ciudad en distritos, y éstos en barrios, con tal de asegurar la tranquilidad pública. Siglo XIXEn la primera etapa de la dominación francesa (1812-1814) se creó una Junta de policía de Barcelona a cargo de Ramon Casanovas, que reproducía el sistema policial del modelo francés, cuyo objetivo principal era evitar los alborotos contra los invasores. Napoleón dividió Cataluña en cuatro departamentos, estableció el Régimen Civil Francés y la administración comuna, a la vez que reorganizó la policía del Principado de acuerdo con su modelo. El 1840 la ciudad de Barcelona tuvo la necesidad de disponer de un cuerpo organizado de vigilancia que velara por el cumplimiento de las ordenanzas. La higiene estaba muy desatendida por el mismo vecindado y provocaba graves problemas a una urbe tan poblada y encorsetada dentro de las murallas. La Constitución de 1812 no contemplaba, sin embargo, la organización de ningún cuerpo en el ámbito local. El panorama policial mostraba cuerpos comarcales o regionales que eran la prolongación del ejército.
Es en estos momentos cuando el Ayuntamiento, por acuerdo del 8 de abril de 1840, nominó al capitán retirado del ejército, Sr. Mateo Brun, comandante de una guardia municipal, una fuerza policial que recogiera todos los cuerpos dispersos, aunque nada se supo hasta unos años más tarde. El 21 de julio de 1841, el regidor Sr. Manuel Torrents propuso al Ayuntamiento la organización de una fuerza disponible a cualquier hora que agrupara los diferentes cuerpos diseminados que dependían de la Casa Municipal. Esta fuerza reuniría los serenos, los guarda paseos, los encendedores de farolas, los trabajadores de brigada, los maceros y los guardianes de los depósitos de aceite para las farolas. Para hacer su trabajo peculiar, estos hombres iban uniformados y algunos armados. De los datos recogidos se deduce que hasta el 1843 la Guardia no pasó de un largo período de organización y, por lo tanto, el Sr. Mateo Brun no ejerció su función. La Guardia Municipal se creó el 26 de noviembre de 1843 bajo el mandato del Alcalde Sr. Josep Bertran Ros. Fue nombrado comandante el Sr. José Planellas Simón.
La Guardia Municipal dependía directamente del Alcalde y en su reglamento se indicaba que una de sus misiones era la defensa de la tranquilidad del vecindado. Decía así: "Si mientras vigilaran las calles o plazas se perturbara el orden o se suscitasen pendencias o escándalos, protegerán a los vecinos pacíficos". Grupo de mujeres en una escuela de BeiraEn pocos años, aquella primera Guardia Municipal recibió diversas denominaciones, según las modas y las formas de hacer políticas. Recibieron el nombre de Guardias Cívicos, Salvaguardias Urbanos y Guardias Municipales. A estos "municipales" no se les tomó seriamente. Como la mayoría de sus miembros eran extranjeros, los satíricos les pusieron el sobrenombre de "Sánchez" y lo pronunciaban "Xánxes" y su ros y su sable fueron utilizados por los caricaturistas. Pasaron a formar parte de las comedias catalanas de la época. En los sainetes eran la autoridad que imponía el orden. En un principio, "los municipales" sirvieron armados con sable y pistola, con fusil y hasta con bayoneta, pero a raíz de los acontecimientos de la Semana Trágica de 1909 fueron desarmados. El 1856 se creó la sección montada, la ubicación de la cual fue los bajos del edificio del Ayuntamiento en la plaza Sant Jaume. Tubo un primer contingente de 10 plazas. Sus objetivos eran la vigilancia de las puertas de la ciudad -en aquellos años todavía cercada por la muralla-; la ayuda en la recaudación de consumos, la disolución de los grupos de gente peligrosa que rondaba por las noches y la prevención de las peleas a golpes de piedra, que eran una afición de la chiquillería de esa época.
La primera salida de esa fuerza a la calle fue el 19 de noviembre de 1859 con motivo de la fiesta onomástica de Isabel II. Causaron una gran sensación entre los barceloneses por su uniforme y pronto se ganaron la simpatía y el afecto de la ciudad. Los "guardias de plumaje", como se los conocía popularmente, además de las celebradas intervenciones en el Carrusel, en el que mostraban sus habilidades de doma, tenían unas misiones específicas, como la vigilancia periférica de la ciudad -especialmente las zonas de montaña como las Planes, las zonas de el Laberinto, Horta, Torre Baró y Arrabassada-, actuaban en las grandes concentraciones de personas, en la vigilancia de jardines, evitaban las construcciones clandestinas o intervenían en la limpieza de guaridas de malhechores.
1900-1950En 1906 el cuerpo de la Guardia Municipal estaba totalmente desorganizado y en plena decadencia. De los 850 componentes de la plantilla, era muy reducido el número de los que hacían servicio en la vía pública.
Las disposiciones legales anticuadas, pero vigentes, impedían a los Ayuntamientos jubilar las fuerzas armadas -la Guardia Municipal tenía carácter militar- y el Alcalde no quería decretar el cese de los componentes que no estaban en condiciones de prestar servicio por razones de humanidad. Este hecho impedía la renovación de la Guardia y era la causa principal de su desorganización y el primer motivo de su decadencia. De los 850 municipales, se desarmaron a 200. Este hecho los ponía en condiciones de derechos pasivos, dejaban de depender del Alcalde y pasaban a ser funcionarios municipales con todos los derechos que el Ayuntamiento les tenia reservados. Con esta medida se consiguió la renovación por personal de la guardia municipal Esta transformación no gustó a la autoridad gobernativa. El desarme de los guardias privaba al Gobernador civil, de acuerdo con el Alcalde, de utilizar un contingente armado en momentos críticos de alteración del orden público. Con el derribo de la muralla y el crecimiento constante se produjo un aumento significativo en la circulación de vehículos. El problema del tráfico fue detectado por el Alcalde Sanllehy el 1907 y para tratar de solucionarlo creó el Cuerpo de la Guardia Urbana.
Grupo de mujeres en una escuela de Beira En sesión de 19 de febrero de 1907 fue aprobado el Dictamen de la Comisión de Gobernación que proponía la creación de la Guardia Urbana con dependencia directa del Ayuntamiento en su nombramiento y en la dirección de su gestión. La Guardia Municipal continuó, en estos aspectos, dependiendo directamente de la alcaldía. La Guardia Urbana comenzó a prestar servicio con una dotación de 25 guardias el día 8 de diciembre de 1907 y su aparición fue recibida con fuertes aplausos. Domingo J Sanllehy era el Alcalde de la ciudad. El primer contingente organizado del cuerpo de la Guardia Urbana se constituyó con 196 guardias, un jefe, dos oficiales y dos auxiliares. La misión de este cuerpo superaba la simple regulación del tráfico y se ampliaba con actuaciones de policía cívica. En el reglamento de su creación decía: "Deberá conservar cuidadosamente el estado de los servicios públicos en su zona, dando cuenta inmediatamente de cualquier deficiencia o particularidad que observara en el pavimento, farolas, arbolado, aceras, es decir, cuantos servicios hacen referencia a la vía publica". Más que vigilarlo, la Guardia Urbana tenía que servir al ciudadano. El 1910 la sección montada de la Guardia Urbana celebró la primera representación del Carrusel con motivo de la visita a Barcelona del rey Alfonso XIII La existencia de los dos cuerpos se demostró poco efectiva, es por ello que, bajo el mandato del alcalde Antonio Martínez Domingo y por acuerdo del Ayuntamiento, fueron unificadas las Guardias Municipal y Urbana el 1 de abril de 1921
El 16 de diciembre de 1928, el Gobernador Civil de Barcelona -por entonces, Joaquín Milans del Bosch- firmaba un proyecto de reglamento por el que se creaba la Sección de Vigilantes y Guardias de la Exposición de Barcelona y del Parque de Montjuïc. En esta sección las mujeres prestaron servicio como agentes de la autoridad en tareas de vigilancia, seguridad y relaciones públicas en el interior del recinto de la feria y en colaboración con otros estamentos como la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra. La sección se disolvió cuando terminó la exposición. El cuerpo unificado de la Guardia Urbana de Barcelona pasó la primera prueba importante en la celebración de la Exposición Internacional de 1929. El 1938, las Regidurías de Servicios públicos y de Vigilancia municipal del Ayuntamiento de Barcelona publicaron el primer Reglamento Gráfico de Circulación, con las disposiciones vigentes resumidas, y que reflejaban la política de seguridad hacia el ciudadano de la época. La Guardia Urbana fue la encargada de controlar su cumplimento. El 26 de septiembre de 1941 el pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó el Reglamento de la Guardia Urbana. En el artículo primero se establecía que "el Cuerpo de Agentes de la autoridad Municipal de Barcelona se denominará "GUARDIA URBANA". A lo largo de 1941 la Guardia Urbana tubo una profunda reorganización y distribución de secciones, entre las cuales figuraba la del guardia de barrio en imitación a la figura del "bobby" londinense.
1950-1975En este período, la Guardia Urbana desarrolló su estructura y la potenció alrededor del gran auge que empezaba a tener el automóvil. La gestión y el control de la circulación, que aumentaba de forma progresiva y sistemática, son más importantes. La función de ayuda y asistencia adquiere una nueva dimensión a partir de la intervención en los accidentes de circulación y en la atención a las víctimas. Sin olvidar las funciones de policía administrativa y la colaboración en materia de seguridad ciudadana. En 1951, el servicio de Transportes y Circulación, pionero en muchas de las actuaciones en materia viaria de este período, estableció la primera calle de paso exclusivo para peatones: la calle Boqueria. En 1953, la unidad montada de la Guardia Urbana celebró su primera salida internacional a París. Con la gran expansión de la ciudad de Barcelona y la complejidad que cada día más adquiría la función de Guardia Urbano, en 1953 se creó la Escuela de la Guardia Urbana. Con la pretensión de que los futuros guardias salieran a la calle con más preparación, más acostumbrados a cualquier posible cambio social y al aumento constante de la circulación de la ciudad.
En 1954 se creó la Banda Musical de la Guardia Urbana. La banda de trompetas se estrenó con motivo de la celebración Corpus de aquel año. El servicio de patrullas municipales de Barcelona fue el pionero en esta clase de servicios en España. Fue creado en 1957 y el primer coche salió a la calle el día 13 de octubre de 1958. El primer vehículo fue un JEEP de clase "S-1". Su misión era patrullar las calles al servicio del ciudadano que hacía un requerimiento, el auxilio en los accidentes que se producían en la ciudad y la recuperación de los vehículos robados, entre otros. En 1958 se estableció la primera zona verde de la ciudad en la Vía Laietana, actual calle Pau Clarís. La primera ordenación electrónica coordinada de la instalación semafórica de una calle se estableció en la calle Urgell en 1959. En 1964 se implantó la primera "zona azul" en combinación con la isla peatonal en la zona comprendida entre: Rambla / Fontanella /Vía Laietana / Jaume I / Ferran. La ordenación de la circulación recibió un nuevo impulso con el estreno de la primera sala de control centralizado de tráfico con panel luminoso en 1968.
1975-2000Este período está vinculado al proceso de cambio político y al desarrollo del Estado de Derecho. Se prioriza el Servicio Público, pensado desde la perspectiva del ciudadano, con la pérdida de la rigidez y el formalismo de los procedimientos y con el objetivo de conseguir la eficacia y la eficiencia. Se establecen las bases de la descentralización de la Guardia Urbana y se acelera el proceso de modernización de los servicios. La preocupación por la seguridad ciudadana y una especial sensibilización hacia la calidad ambiental y las condiciones de habitabilidad de la vía pública, además de la atención a la circulación, son los objetivos principales de la Guardia Urbana de Barcelona. La primera prueba de Alcoholemia se hizo el 25 de noviembre de 1975.
La organización sindical de la Guardia Urbana es muy nueva y se puede vincular con las luchas reivindicativas sindicales de los funcionarios municipales. Hasta la última década, existía un colegio de funcionarios municipales. Es a partir de 1978, con la nueva Constitución, cuando realmente empiezan a surgir los sindicatos del cuerpo de la Guardia Urbana. En septiembre de 1978, después de recibir el nombre de "Policía Municipal", el cuerpo recupera la actual y definitiva denominación de Guardia Urbana. El 1 de octubre de 1979 se graduó la primera promoción que incluía mujeres en la Guardia Urbana de Barcelona. La primera promoción contó con 20 mujeres y 124 hombres. Fueron agrupadas en una sola unidad y tuvieron asignadas unas funciones muy específicas. Un año después, con la descentralización del personal femenino y la ampliación con una nueva promoción, la situación cambia. La paulatina incorporación a nuevas funciones hace que, en la actualidad, la mujer desarrolle todo tipo de actividad policial.
Con motivo del 30 aniversario de la Escuela de la Guardia Urbana se inician las ponencias sobre la Seguridad Ciudadana en abril de 1983. Estas ponencias tratan de aportar más vías de solución a temas como la inseguridad y la delincuencia. En abril de 1984 se establece un servicio de información al ciudadano a través de emisoras de radio de Barcelona. Nueve de las principales emisoras de la ciudad conectan con el 092 y comunican el estado de la circulación y ofrecen soluciones a las posibles dificultades viarias. En 1987 el microordenador se introduce en la estructura organizativa y permite una mejor agilidad en la gestión y en la planificación de los servicios. La dotación de un equipo de "radio-poquet" a cada agente de servicio en la vía pública ha permitido el desarrollo de una red de patrullas, de asistencia y de información de amplia cobertura. El progresivo proceso de normalización y de aproximación de la institución policial a la realidad de la sociedad actual ha permitido la incorporación de la mujer entre los Oficiales de la Guardia Urbana en 1987. Para optimizar la organización, a partir del 1988 se ha incorporado personal civil para la realización del trabajo no policíaco, hecho que ha permitido liberar a 60 agentes para tareas operativas. En 1989 se producen cambios cualitativos en la estructura organizativa que permiten la culminación de la primera etapa de inauguración, renovación y adecuación de sedes en los distritos. La atención al ciudadano se hace más próxima y mejoran las condiciones de trabajo del personal de la Guardia Urbana. A partir de 1991 se elabora un plan informático que hace una recogida y explotación de toda la actividad laboral generada en las diferentes dependencias. Las hojas de actividad diaria facilitan y optimizan el proceso de gestión administrativa y técnica. Durante los Juegos Olímpicos de 1992 de Barcelona, la Guardia Urbana se caracterizó por su solidez en la organización. Participó en la toma de decisiones, satisfizo la exigencia continua de servicios y colaboró en funciones de soporte. El 26 de noviembre de 1993 se conmemoró el 150 aniversario de la creación de la Guardia Urbana en Barcelona. Entre los actos realizados, cabe destacar la exposición de 150 años de vida de la Guardia Urbana y el cambio de nombre de la avenida de la Técnica por el de calle de la Guardia Urbana como reconocimiento de la ciudad a la labor desarrollada por este cuerpo en este largo período. En 1995 se inicia una nueva etapa del modelo de seguridad ciudadana con el proyecto de Policía Comunitaria. La relación entre los ciudadanos y la Guardia Urbana se fundamenta en el principio de proximidad y mutua corresponsabilidad. Se pone énfasis en la orientación por la prevención y en la resolución de los problemas. Por otro lado, se potencia el grado de participación e implicación en la gestión de los servicios por parte de los agentes, que había sido una demanda histórica. El año 1996 se inicia una etapa de modernización de la gestión y mejora de los servicios.
Destaca la total renovación que se introduce en la Central de Mando con la aplicación del proyecto MYCELIUM. Se integran las antiguas unidades del 092, las del Servicio de información y la Matriz de Conmutación. En 1997, la ciudad de Barcelona obtiene en Calgary (Canadá) la nominación de ciudad anfitriona de los Juegos de Policía y Bomberos del año 2003. En 1998 se estrena la nueva imagen corporativa. Consiste en el diseño y cambio de placa, que se adapta al nuevo escudo municipal, y su aplicación en los elementos de los uniformes, en la identificación de los vehículos y en las dependencias. En 1999 se introduce la nueva placa de pecho, símbolo de modernidad, con la incorporación del nuevo escudo de la ciudad. También se actualizan las insignias y se adaptan al diseño de las de los Mossos d'Esquadra como una forma de avanzar en el proceso de homogeneización y coordinación de las policías de Cataluña. 2000-2002En la noche de fin de año, traspaso del 1999 al 2000, existe el servicio de la Guardia Urbana en previsión de posibles incidencias a nivel informático por la entrada del nuevo milenio.
Juan Miguel Gervilla Valladolid es el primer agente de la Guardia Urbana de Barcelona que es víctima de un acto terrorista. El miércoles 10 de diciembre del 2000 es asesinado cuando realizaba el servicio ordinario de regulación y de soporte a la circulación en la Diagonal, esquina Numancia, en el distrito de las Corts. Los ocupantes de un coche bomba, que se averió en este cruce, abatieron al agente Gervilla cuando se acercó para ayudarlos. Participación de la Guardia Urbana en los Juegos Mundiales de Policías y Bomberos, celebrados en el 2001 en Indianápolis. Los participantes barceloneses consiguieron buenos resultados en diversas disciplinas. En diciembre del 2001 nace la revista Gub. La nueva herramienta de comunicación de la Guardia Urbana, además de su vertiente informativa, quiere ser un instrumento de formación, de participación y de identificación con el cuerpo para sus componentes.
En marzo del 2002 se celebró en Barcelona la Cimera de jefes de estado y de gobierno europeos. Se consiguieron los objetivos de seguridad y de movilidad y se consiguió que se celebrara con el mínimo de incidentes. El 21 de junio del 2002 se graduó la 72ª promoción de la Guardia Urbana de Barcelona. El 10 de octubre del 2002, se inauguró la remodelación de la Oficina de Información y Trámites dependencias anexas, el Museo de la Guardia Urbana de Barcelona y, en general, la reforma de la primera planta de Prefectura. El acto fue presidido por el Excelentísimo Alcalde de la ciudad, Sr. Joan Clos. Esta restauración fué un nuevo paso en la mejora de servicios para el ciudadano por parte de la institución. 2003-2006Durante el 2003 se consolida el sistema de gestión de flotas basado en tecnología GPS. Participación de la Guardia Urbana en los X Juegos de Policías y Bomberos del 27 de julio al 3 de agosto de 2003. En la ceremonia de inauguración, la Unidad Muntada ofreció un magnífico carrusel. El superintendent Alfonso Vidal Verge llega a la jubilación en el mes de agosto de 2004 y da paso en la Prefectura del Cuerpo al Intendente Mayor F. Xavier Vilaró i Camps. Importante participación de la Guardia Urbana en la celebración de los actas del Fòrum Universal de las Culturas en el verano del 2004, trabajando juntos por primera vez y conjuntamente con los Mossos d'Esquadra y el Cuerpo Nacional de Policía. En octubre del 2004, se conmemora el 25º aniversario de las primeras agentes femeninas en la Guardia Urbana. Durante el año 2005 la Guardia Urbana desarrolla una marcada actividad policial originada por unos hechos que sucedieron en la ciudad: el accidente en el barrio del Carmel, las Fiestas Mayores de Gracia y Sants, la puesta en funcionamiento del Centro de Atención en materia de Drogodependencia en la Vall de Hebron... la Guardia Urbana deja una inmejorable imagen por su eficacia en las actuaciones realizadas y por su labor humana. En noviembre de 2005 coincidiendo con el despliegue de los Mossos d'Esquadra en la ciudad de Barcelona, que supuso la evolución hacia un nuevo sistema policial potenciando la policía de proximidad, se crea la Sala Conjunta de Mando de Guardia Urbana, Bomberos y Mossos d'Esquadra. El 2006 ha estado marcado por la puesta en marcha de la nueva Ordenanza de Civismo que, junto a la evolución positiva del despliegue de los Mossos d'Esquadra, ha llevado a la Guardia Urbana a incrementar su actuación en las funciones más demandas por los ciudadanos.
Otro característica significativa del año 2006 para la Guardia Urbana ha sido el importante proceso de modernización: las PDA, el GPS, el sistema de comunicació TETRA, que han permitido la comunicación directa entre Guardia Urbana y Mossos d'Esquadra, son ejemplo de la apuesta que se hace hacia las nuevas tecnologías. El año 1956 se puso en marcha el Servicio de Educación Viaria, ahora 50 años más tarde y con una evolución continuada, se celebró el verano del 2006 en el espacio del Fòrum, su aniversario con la participación de más de 7.000 niños y niñas de diferentes centros escolares de la ciudad, con el reconocimiento del buen trabajo que desarrollan durante todo el año nuestros Monitores Escolares de Educación Viaria.
En otoño del 2006 se conmemora el 150º aniversario de la Unidad Montada con una cabalgata por las Ramblas y una magnífica actuación de los jinetes y caballos en el Palau Sant Jordi. En estos actos los ciudadanos de Barcelona demostraron la estimación que tienen por esta Unidad. DivisasEscudo
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EXTRAÍDO DE LA WEB OFICIAL DE LA GUARDIA URBANA EN WWW.BCN.ES
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